Un poco de historia:

El barrio de los Ángeles, donde está enclavado el Colegio, era en los años 50 una zona de Alicante prácticamente sin urbanizar, que acogía a familias procedentes de La Mancha, Andalucía y otras regiones de España que emigraban hasta aquí en busca de mejores condiciones de vida.

En ese enclave se crea la Parroquia Ntra. Sra. de los Ángeles y D. Emilio Navarro, su primer párroco gestiona la creación de unas Escuelas Parroquiales en unos locales anexos a la parroquia, que den respuesta a las necesidades educativas de aquel momento.

El entonces obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, solicita a la Institución Teresiana que se haga cargo de las mismas, confiándole la dirección pedagógica, siendo Mª Rosa Martinez López, miembro de la Institución Teresiana, su primera directora.

D. Ildefonso Cases, párroco, gracias a la colaboración desinteresada de muchas personas que desde el principio valoraron la importancia de la educación desde los valores cristianos, llevó a cabo una ampliación de los locales, tanto en beneficio de la parroquia como del colegio.

En 1970, es declarado por la Dirección General Educativa, a instancias de la Inspección Educativa, Centro Piloto en el que muchos alumnos de Magisterio, realizaban las prácticas.

A partir de 1974, las Escuelas Parroquiales pasan a ser Centro Concertado de EGB, con titularidad de la diócesis de Orihuela-Alicante, continuando la dirección pedagógica en manos de la Institución Teresina. Y en 1997, se adecua el Centro a la LOGSE, impartiendo hasta la actualidad las etapas educativas de Infantil, Primaria y ESO.
El Colegio, es una realidad viva y son las personas el elemento fundamental del mismo, siendo los alumnos su razón fundamental y lo que da sentido a la acción educativa que se desarrolla.

Su acción educativa se define como:

Una educación en clave cristiana, seria, razonable y sólida y un modo concreto de ponerlo en práctica, articulando las dimensiones académicas y pedagógicas, la atención a los procesos educativos y la dimensión cristiana y evangelizadora. Es un lugar abierto al entorno cuida la calidad de la educación de todos y mantiene viva la referencia de la fe cristiana, plasmada en la pedagogía inspirada por S. Pedro Poveda.


Una educación en clave humanizadora, buscamos una interrelación entre el perfil de personas que formamos, las experiencias y actividades formativas que promovemos y los cambios sociales que pretendemos apoyar desde las propuestas educativas.


Una educación que forma ciudadanos participativos, libres, con criterios que orientan su vida, que elijan el ser sobre el tener, la colaboración frente a la competitividad; el sentido crítico frente a la pasividad… que enseña a vivir  como miembros de una sociedad con diferentes culturas, sensibilidades y visiones de la realidad.


Una educación contextualizada, que nos mueve a actuar con obras, utilizando palabras de S. Pedro Poveda, hay que “Comenzar haciendo”, desde una mirada creyente de la realidad del contexto cercano y del mundo.

En el marco de la Calidad Educativa de la enseñanza, el Centro está certificado conforme a los requisitos de la norma UNE-EN-ISO 9001:2007, por la empresa certificadora EDUCATIA, desde el 24 de Julio de 2006.


El Centro promueve actividades más allá del horario escolar: Escuela de Padres; Grupos juveniles; colaboración con ONGs: Cáritas e INTERED, actividades extraescolares. Cuenta con una Asociación de Padres y Madres que colabora en estrecha relación con el Centro.  

El Colegio mira los retos que la educación hoy nos presenta con ilusión, mirando al futuro sin perder de vista el presente, por ello introduce nuevas metodologías, utiliza las nuevas tecnologías, dedica tiempos a la tutoría individual, a las entrevistas con los padres,… buscando siempre dar respuesta a la realidad de cada alumno y su familia. “Que cada uno dé de si lo mejor que pueda dar”(S. Pedro Poveda)

Son muchas las generaciones que a los largo de  cincuenta y tres años se han formado en el  Centro; en él han recibido una educación inspirada en la pedagogía povedana, que mantiene que es posible integrar los valores del Evangelio con la ciencia y la cultura, y desde ahí vivir con responsabilidad el un compromiso con la sociedad y con el mundo, sabiéndose miembros de la Iglesia.

 

más de 50 años...